La Xunta de Galicia prepara las Directrices Energéticas de Galicia 2018-2020 que presentará en los próximos días, con los objetivos de lograr un crecimiento económico sostenible basado en el ahorro energético y el impulso de recursos propios y mejorar la calidad de vida de la población gallega, según explicó el consejero de Economía, Empleo e Industria, Francisco Conde, la semana pasada en un acto en Lugo.

Una de las prioridades de las Directrices Energéticas será la merma del consumo de energía. El consejero señaló que la meta es la rebaja del consumo en un 4%, con ahorros económicos superiores a 150 millones de euros anuales. “Seguimos avanzando en un nuevo paradigma energético que tiene que dar servicio a los ciudadanos y lograr un modelo económico más competitivo, fundamentándose en una economía verde y sostenible que apostar por la eficiencia energética, pero también por las renovables”, afirmó Conde.
Hidráulica, eólica y biomasa
Destacó, además, la importancia de impulsar una cultura de la eficiencia energética entre los ciudadanos, las empresas, las administraciones, pero también los investigadores, para el desarrollo de soluciones innovadoras en este campo. Tal y como adelantó, el Gobierno gallego seguirá adoptando medidas para desarrollar el ahorro energético en todos estos colectivos.
En el campo de las renovables, Conde insistió en la oportunidad de desarrollo económico que supondrá para la Comunidad que “a Galicia verde se identifique con las renovables” y abogó por seguir fomentando recursos como la hidráulica, la biomasa o la energía eólica. En el sector eólico, Lugo tendrá un protagonismo especial, porque de los 21 parques declarados de especial interés, 15 se implantarán en la provincia, lo que supone el 75% de los MW (375 MW) y de la inversión (405 millones de euros), así como alrededor de 5000 puestos de trabajo “para que Lugo sea líder en el sector eólico y protagonice el desarrollo de una economía más verde”.